Historia

Luis Romero, diseñador de Joyas, cogió un vuelo allá por el año 1959 y marchó a Brasil. Se enamoró tanto de aquel país que cuando volvió a España en 1971, cambiando su oficio por empresario de Pastelería, creó su propia empresa y le puso el nombre de un barrio de Río de Janeiro llamado IPANEMA. Se embarcó en esta aventura junto a su mujer Fabriciana, creando una de las Pastelerías más emblemáticas del castizo barrio de Pueblo Nuevo en Madrid.

En 1978, con 14 años, su hijo Quique Romero se dedicó a aprender el oficio. Amante de lo artesano, esta segunda generación fue aprendiendo asistiendo a cursos en diversos países de Europa y empapándose de todo lo que tenía que ver con este dulce mundo, llegando a ser Subcampeón de España de bollería artesana y natural en 1995.

En 1980, su hija Lola Romero también se incorporo a esta aventura, dedicándose a la formación en tienda, aprendiendo los gustos de nuestros clientes, abrió su 1ª tienda en 1992.

Quique Romero esforzándose en conseguir un producto Pastelero de primera calidad, fue formulando nuevos conceptos hasta conseguir rebajar un 30% de azúcar en muchos de sus productos, conservando todo el sabor de un modo más saludable.

En cuanto al Pan, recuperó el método artesanal para su experimentado equipo. Consiguiendo que todo su Pan se elaborara con masas madres, respetando los tiempos de fermentación y elaboración.

Hoy, Leticia Romero, hija de Quique Romero se incorpora al negocio continuando con el rumbo emprendido por la empresa, en el que el mimo a la materia prima y el esmero en su elaboración artesanal son los principales rasgos distintivos de la empresa.

Tres generaciones manteniendo el empeño de endulzar la vida a sus clientes.